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jueves, 17 de noviembre de 2011

Gigantopithecus blacki (Mono gigantesco)

Nuevo Gigantopithecus

Gigantophitecus es un género extinto de primates hominoideos que existió desde hace un millón de años hasta hace 300.000 (Pleistoceno Inferior a Medio), habitando los actuales países de China, India y Vietnam y pudiendo haber convivido con Homo erectus en Asia sudoriental. Las evidencias fósiles sugieren que Gigantopithecus fue el primate más grande que habitó el planeta. Probablemente haya sido cuadrúpedo y herbívoro, con una dieta similar a la del panda gigante basada en el bambú, y posiblemente suplementada con frutas de estación.
Aunque se desconoce el porqué de la extinción de Gigantopithecus, se supone que las razones principales fueron los cambios climáticos y la competencia por los recursos con especies mejor adaptadas (pandas u hombres primitivos).
Basados en la escasa evidencia de la cual disponemos (básicamente enormes molares y dientes de aproximadamente 2,5 cm de ancho, recolectados de tiendas de medicina tradicional china, pero claramente genuinos), Gigantopithecus debe haber medido 3 m (9 pies 10 pulg) de altura, y pesado de 300 kg (660 lb) a 500 kg (1100 lb). 2 ó 3 veces el tamaño de un gorila, aunque sus parientes vivos más cercanos serían los orangutanes. Esta estimación se basa en el cociente cabeza–esqueleto, en los primates conocidos actualmente.
Fue el paleontólogo alemán Ralph von Koenigswald quien halló el molar mencionado, en Hong Kong durante el año 1935. Enseguida reconoció que se trataba de una especie de simio gigante, a cuyo estudio se abocó durante los siguientes cuatro años. Durante la Segunda Guerra Mundial Von Koenigswald fue tomado prisionero, lo cual interrumpió su investigación.
Durante años la medicina china ha trabajado con estos fósiles, conocidos como "huesos de dragón". El valor económico que poseen ha llevado a que los habitantes de estas regiones los recolecten produciendo su desaparición de muchos sitios donde podrían haberse encontrado.
Algunos criptozoólogos han postulado que los seres legendarios conocidos en distintas geografías como Yeti, o Piegrande podrían ser variedades de Gigantopithecus que habrían sobrevivido hasta el presente.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Indricotherium o Baluchitherium (rinoceronte gigante)

Nuevo Indricotherium

Indricotherium transouralicum, también conocido como Baluchitherium, es una especie de mamífero placentario de la familia Hyracodontidae, lejanamente emparentado con los rinocerontes actuales, que vivió en los períodos Oligoceno Superior y Mioceno Inferior de la Era Terciaria, hace entre 30 y 10 millones de años.
El nombre de Baluchitherium grangeri le fue dado por Henry Fairfield Osborn en 1923, debido a que sus restos fueron ubicados en la zona de Beluchistán, en Pakistán. Sin embargo, Indricotherium tiene prioridad por ser previo. Existe polémica sobre si se trata del mismo animal que Paraceratherium, nombrado por Clive Forster Cooper en 1911.
Es el mamífero terrestre más grande que se sepa que haya existido. Medía más de 5 metros hasta la cruz y pesaba alrededor de 20 toneladas.















viernes, 4 de noviembre de 2011

Procoptodon goliah (canguro gigante de ocico corto)

Nuevo Procoptodon goliah

Procoptodon es un género extinto de marsupiales diprotodontos de la familia Macropodidae que vivieron en Australia durante el Pleistoceno. Procoptodon goliah fue el canguro más grande que haya existido, de pie medía aproximadamente 3 metros de alto y pesaba cerca de 230 kg.
Estos canguros gigantes de cara corta tenían los ojos apuntando hacia adelante. En los pies poseía solo un dedo largo puntiagudo en forma de flecha. Con estos extraños pies se movía rápidamente por los bosques y praderas, donde comía pasto y hojas. Tenía brazos largos. Este género se extinguió hace 50.000 años pero hay evidencia de que pudieron vivir hasta hace 18.000 años. Se cree que su extinción pudo ser debida a la mano del hombre pero es incierto. Su pariente vivo más cercano es el walabí liebre rayado (Lagostrophus fasciatus). Los fósiles de este animal se han encontrado en el sur y este de Australia. Hay un esqueleto completo en exhibición junto con otros animales nativos de Australia en el Museo Australiano.

EN LA CULTURA POPULAR
el Procoptodon goliah es un megaherbivoro cazado por el megalania prisca o el (destripador gigante)

Diprotodon

Nuevo Diprotodon

Diprotodon (diprotodonte) es un género de mamíferos marsupiales extinto recientemente; es el marsupial más grandes que jamás haya existido.[1] Eran herbívoros del tamaño de un rinoceronte, en las especies más grandes. Ocupaban el nicho ecológico de los paquidermos y ungulados en zonas templadas. Vivieron en Australia y eran parientes de los modernos koalas y wombats. Sus hábitos eran más parecidos a los de estos últimos.
Eran herbívoros gigantes que vivieron en Australia desde hace 1,6 millones de años hasta hace unos 40.000 años. Pertenece a este grupo el marsupial más grande que ha caminado sobre la Tierra, con cerca de tres metros (10 pies) de la nariz a la cola, y dos metros (6 pies) de alto hasta los hombros, podían medir hasta 4 metros de longitud y pesar más de 2.800 kg. Se extinguieron poco después que los seres humanos poblaron Australia hace aproximadamente 50.000 años. Con un aspecto parecido a los osos o a los osos panda con cuerpos bastante musculados y dentadura de roedor, eran animales ramoneadores que se alimentaban de sustancias vegetales blandas. Posiblemente, tuvieron un metabolismo bajo y unos movimientos lentos, que les ayudarían a necesitar pocos recursos pero que a la llegada del ser humano harían de ellos una presa fácil. Junto con otros miembros de un grupo de especies poco comunes conocidas en conjunto como la megafauna australiana, los diprotodontes existieron durante casi toda la era del Pleistoceno. Se han encontrado fósiles de Diprotodon en varios lugares a lo largo y ancho de Australia, incluyendo cráneos y esqueletos completos, así como impresiones de pelo y pies. Comparados con los wombats modernos, eran animales más esbeltos, con las patas más alargadas y de figura más estilizada. Más de un esqueleto femenino ha sido encontrado con un bebé adentro, donde murió mientras todavía estaba en la bolsa de su madre. Es probable que viviesen en rebaños, ya que se han encontrado abundantes restos de esqueletos muertos juntos, como en el lago Callabonna donde aparecieron más de cien ejemplares que se supone quedaron atrapados en el barro. Muestran un marcado dimorfismo sexual entre los machos y las hembras.
El género estaba formado por distintas especies con hábitos ecológicos distintos. Habitaban en zonas boscosas y montañosas, el bosque abierto, áreas arboladas y los pastizales, en zonas abiertas cerca del agua, lagos y ríos Manteniéndose cerca del agua y comiendo hojas, arbustos y pastos. Se han hallado diprotodontes entre la fauna de Nullarbor de hace 500.000 años. Al establecer que la fauna del desierto de Nullarbor durante el Pleistoceno estaba adaptada a las condiciones de sequía, las hipótesis de que la extinción se produjo por la susceptibilidad a la sequía son insostenibles. Los más grandes eran aproximadamente del tamaño de un hipopótamo: cerca de 3 metros de la nariz a la cola, con una altura hasta el hombro de 2 metros.En su esqueleto, a la altura de la pelvis, son bien visibles los huesos marsupiales. Los parientes más cercanos que todavía sobreviven son el wombat y el koala. Se cree que dicho animal es el origen de la leyenda aborigen del bunyip.

Los diprotodontes, junto con una amplia variedad de miembros de la megafauna australiana, se extinguieron poco después que los humanos llegaron a Australia hace 50.000 años. Tres teorías han sido propuestas para explicar dicha extinción masiva. Dichas teorías no son mutuamente excluyentes. La extinción de muchos animales distintos se produjo en una amplia variedad de ambientes, desde los tropicales hasta los templados, desde el desierto hasta la selva. Si quemar un área de bosque relativamente espeso tiene un impacto en la viabilidad de un animal que come hojas al convertirlo en un ambiente de pastos más abiertos y con más hierba, lo opuesto también es cierto: quitar los animales comedores de hojas, ya sea comiéndolos, cazándolos o de alguna otra forma, causa que, años después, se produce un crecimiento en las partes bajas que arde con mucha más potencia en los incendios naturales. El área quemada es después repoblada con especies que aguantan mejor el fuego, tales como los eucaliptos, algunas acacias y algunos pastos nativos, un hábitat poco adecuado para casi todos los comedores de hojas.

Australia ha sufrido un proceso de desertización gradual desde que se separó de Gondwana hace alrededor de 40 millones de años, y aunque durante algunos periodos el proceso se invierte, la tendencia ha sido hacia precipitaciones cada vez menores. El ambiente australiano moderno de bosques abiertos de esclerófilas, áreas arboladas y pastizales, todos altamente inflamables y ninguno adecuado para grandes y lentos comedores de hojas; además, el microclima alterado produce lluvias mucho menores. En algunas partes de Australia, las glaciaciones recientes, en vez de producir hielo tierra adentro, trajeron largos periodos de frío y sequía. Los defensores de esta teoría creian que la menor precipitación durante la última glaciación mató a todos los diprotodontes grandes. Los críticos de dicha teoría argumentan que los diprotodontes grandes ya sobrevivieron a una larga serie de glaciaciones similares y que no hay ninguna razón para creer que las glaciaciones más recientes lograran hacer lo que las anteriores no pudieron, y añaden que, en todo caso, el punto máximo de cambio climático fue 25.000 años antes de las extinciones. Finalmente, los críticos señalan que, incluso durante los extremos climáticos, algunas partes del continente siempre permanecen relativamente exentas: el norte tropical, por ejemplo, se mantiene relativamente cálido y húmedo sin importar las condiciones climáticas, los valles alpinos resienten menos las sequías, la zona sur, siempre ha tenido un clima oceánico más suave y así sucesivamente.

La teoría del exterminio relampago empieza con la observación que las extinciones parecen coincidir con la llegada de los humanos al continente, y resalta que, en general, los diprotodontes fueron las especies más grandes y peor defendidas que han muerto, por lo que la explicación más obvia es que los cazadores humanos los cazaron y se los comieron hasta extinguirlos en quizá únicamente 1000 años, así como sucedió con la megafauna de Nueva Zelanda y en parte la de América. Hallazgos recientes de huesos de Diprotodon que aparentan tener marcas de carnicería soportan dicha teoría. Los críticos dicen que es simplista, y argumentan que, al contrario de lo que sucedió en Nueva Zelanda y América, hay poca evidencia directa de caza, y que las fechas en las cuales está ubicada la teoría son demasiado inciertas como para ser confiables.

La tercera teoría también pone a los humanos en el escenario central, pero de forma indirecta más que directa, marcando un eslabón entre la administración ya conocida de la tierra y de las prácticas de cacería de los aborígenes según los registros de los primeros colonos europeos, antes de que la sociedad aborigen fuera devastada por el contacto con los europeos y las enfermedades; según dichos registros, los aborígenes quemaban regularmente los matorrales para desplazar a los animales de caza, abrir áreas de vegetación densa, y permitir el crecimiento de plantas verdes y frescas para consumo humano y animal, una práctica que pudo haber tenido que ver con el incremento repentino de los depósitos de ceniza de cuando la gente llegó a Australia. Según dicha teoría, la alteración del paisaje con fuego destruyó el ecosistema donde vivían los grandes marsupiales, extinguiéndolos.

EN LA CULTURA POPULAR
el diprotodon es un megaherbivoro cazado por el megalania prisca o el (destripador gigante)

viernes, 14 de octubre de 2011

moropus

nuevo moropus

Moropus (gr. "pie lento") es un género extinto de mamíferos perisodáctilos de la familia de los calicotéridos. Están emparentados con los actuales tapires, rinocerontes y caballos.
Moropus vivió durante en el período Mioceno hace entre 26 y 15 millones de años. Sus restos fósiles se han encontrado en América del Norte.

El género Moropus incluye cinco especies:[1]

ancylotherium

nuevo ancylotherium

Ancylotherium (gr. "bestia ganchuda"), castellanizado anciloterio, es un género de mamíferos perisodáctilos de la familia Chalicotheriidae. Fue uno de los últimos representantes de los calicoterios, que vivió entre 6,5 millones de años a 2 millones de años atrás, durante en el período Mioceno y la mayor parte del Plioceno. Los anciloterios son parientes de los perisodáctilos actuales, como rinocerontes, tapires y caballos.

El anciloterio era relativamente grande, unos de 2 metros de alto hasta los hombros; se piensa que fue parecido a una cabra. Como otros calicoterios, tenía las patas delanteras muy largas a diferencia de las traseras que eran mucho más cortas. Era muy similar al género Moropus que vivió en Norteamérica.
El hábitat de estas animales era el sur y el este de África. Eran herbívoros y se cree que pastaban
en las llanuras africanas y comían hojas de los árboles.

Los restos fósiles de anciloterios se han encontrado con muchos fósiles de homínidos del este y sur de África, incluyendo sitios en Laetoli, Olduvai y Omo.

Se conocen dos especies de Ancylotherium:[1]
  • Moropus (un calicoterio norteamericano)

domingo, 2 de octubre de 2011

Deinotherium

nuevo Deinotherium la imagen es de Walking with Beasts


Deinotherium (en griego "bestia terrible") es un género extinto de mamíferos proboscídeos de la familia Deinotheriidae, conocidos popularmente como dinoterios. Era un protoelefante que apareció en el Mioceno Medio y continuó hasta el Pleistoceno Inferior. Durante ese tiempo cambió muy poco.
En vida se asemejó probablemente a los elefantes modernos, salvo que su trompa no era probablemente igual de larga, y tenía colmillos curvados hacia abajo en la mandíbula inferior.
Este animal ha sido el segundo mamífero terrestre más grande, solamente superado por el Indricotherium. Un macho grande llegaba a medir entre 4 y 4,5 m. de alto a la altura de los hombros. El peso de los machos más grandes oscilaba entre las 12 y 14 toneladas.
Los dinoterios habitaron partes de Asia, de África y de Europa.
Se ha sugerido que los fósiles de dinoterios encontrados en las épocas griegas y romanas ayudaron a generar mitos de seres gigantes arcaicos. Un diente de un dinoterio encontrado en la isla de Creta, en sedimentos marinos bajos, induce a pensar que o bien Creta estuvo conectada al continente durante ese tiempo, o bien que el dinoterio compartió la capacidad natatoria que tienen los elefantes modernos.
Los fósiles de Deinotherium se han encontrado en varios de los sitios africanos en donde se han encontrado restos de los parientes homínidos prehistóricos de los seres humanos.

Deinotherium se originó a partir del más pequeño Prodeinotherium del Mioceno. Estos representan una línea totalmente distinta de la de otros elefantes, línea que divergió probablemente muy temprano en la historia del grupo. Además de los dinoterios había Gomphotheres (algunos de los cuales tenían dientes delanteros en forma de pala), y los mastodontes. Solamente los elefantes sobreviven actualmente.

La manera que Deinotherium utilizó sus colmillos se ha discutido mucho. Pudo haber arrancado con ellos raíces y tubérculos del suelo, tirar hacia abajo las ramas para alcanzar las hojas, o pelar la corteza blanda de troncos de árboles.
Dos sistemas de dientes del bilofodonte y del trilofodonte. Muelas y tapiroides posterior de los premolares, dientes que esquilan verticales; otros premolares usados para machacar. El cráneo es corto, bajo, y aplanado en la tapa, en contraste con elefantes más avanzados, que tienen una frente más alta y más abovedada. Esto puede ser debido a que los Deinotherium eran menos inteligentes que otros elefantes. Su abertura nasal es contraída y grande, indicando un tronco grande. El rostro es largo y la fosa nasal amplia. Las sínfisis de la mandíbula son muy largas y curvadas hacia abajo, que, con los colmillos curvados posteriores, es una característica que distingue al grupo. Deinotherium es distinguido de su precursor Prodeinotherium por su tamaño mucho mayor de la corona, y desarrollo reducido de la segunda y tercera muela.

sábado, 1 de octubre de 2011

Apatosaurus

nuevo Apatosaurus.

Apatosaurus (gr. "reptil engañoso") es un género de dinosaurios saurópodos diplodócidos, que vivieron a finales del período Jurásico, hace aproximadamente 150 y 147 millones de años, en el Kimeridgiano y el Titoniano, en lo que hoy es Norteamérica. Apatosaurus fue el primer gran saurópodo en exhibirse montado completamente. Su nombre común es apatosaurio o brontosaurio.
Los apatosaurios o brontosaurios eran unos de los animales más grandes que han existido en la tierra, tenían cerca de 4,5 metros de alto hasta las caderas, una longitud total de 26 metros y una masa de hasta 24 toneladas, peso similar a 4 elefantes.[1]

Las vértebras cervicales y los huesos de las extremidades eran más grandes y más pesados que los del diplodoco, solo que éstos tenían el cuello y la cola largos. El primer cráneo fue identificado en 1975, un siglo después de que se le diera un nombre. Los apatosaurios tenía garras en sus patas, pero solamente el pulgar. Los científicos tienen la teoría de que normalmente mantenían levantada la cola un par de metros sobre la tierra. Esto evitaría que el dinosaurio la pisara, o que pusiera su cola al alcance de depredadores.
Para ayudar en el proceso del alimento, el Apatosaurio pudo haber tragado piedras (gastrolitos) de la misma manera que lo hacen muchos pájaros, ya que sus quijadas por sí solas no eran suficientes para masticar las resistentes fibras de las plantas.

Apatosaurus es un miembro de la familia Diplodocidae, que también incluye a dinosaurios como Diplodocus y Barosaurus, aunque no esté tan estrechamente vinculado a estos géneros como lo están el uno al otro, y por lo tanto Apatosauruses usualmente ubicado en su propia subfamilia, Apatosaurinae, junto con sus cercanos parientes Supersaurus y Eobrontosaurus.[2] [3] [4]
En 1877, Othniel Charles Marsh publica el nombre de la especie tipo Apatosaurus ajax. Continúa en 1879 con la descripción de otro espécimen más completo, que él pensó que representaba un nuevo género y lo llamó Brontosaurus excelsus. En 1903, Elmer Riggs argumenta que Brontosaurus excelsus era tan similar a Apatosaurus ajax que pertenece al mismo género, y por tanto lo reclasificó como Apatosaurus excelsus. De acuerdo con las reglas de ICZN el nombre Apatosaurus fue el primero en publicarse, dejando a Brontosaurus como sinónimo y descartándolo para su uso oficial.

   Diplodocidae   

 Apatosaurinae 

Suuwassea

      
   Supersaurus   


Apatosaurus   



Diplodocinae

Barosaurus


Diplodocus





Cladograma de Diplodocidae por Lovelace, Hartman, y Wahl, 2008.[4]
 
Es el espécimen tipo de este género, y fue nombrado por el paleontólogo Othniel Charles Marsh en 1877 en honor a Ajax, el héroe de la mitología griega. Se conoce por el holotipo y dos esqueletos parciales incluyendo parte de un cráneo.

Originalmente Brontosaurus, fue nombrado por Marsh en 1879. Se han encontrado restos de esta especie en los Estados Unidos, parte de seis esqueletos parciales, incluyendo piezas de un cráneo, en Colorado, Oklahoma, Utah y Wyoming.

Fue nombrado por William Holland, en 1915 en honor de señora Louise Carnegie, esposa de Andrew Carnegie quién financió la investigación de campo para encontrar los esqueletos completos del dinosaurio en el oeste americano. Apatosaurus louisae se conoce a partir de un esqueleto parcial que fue encontrado en Colorado, Estados Unidos.

Apatosaurus parvus originalmente Elosaurus parvus, pero reclasificado como una especie de Apatosaurus en 1994.[5] Esta sinonimia fue mantenida en 2004.[6]

Robert T. Bakker clasificó al tipo de “Apatosaurus yahnahpin” como la especie de un nuevo género en 1998: el Eobrontosaurus. Así que ahora es apropiadamente denominado como Eobrontosaurus yahnahpin. Fue nombrado por Filla, James y Redman en 1994. Un esqueleto incompleto ha sido descubierto en Wyoming. Sin embargo, se ha discutido recientemente si Eobrontosaurus pertenece a Camarasaurus.[7] En 1957 Lapparent y Zbyszewski nombraron a A. alenquerensis en Portugal, hoy considerada Lourinhasaurus. A. minimus Mook, 1917 y A. montanus Marsh, 1877/von Huene, 1906 ambos dudosos en incluidos en Atlantosaurus. A. grandis Marsh, 1877 es hoy considerado Camarasaurus sp. A. amplus Marsh, 1881/Gilmore, 1936 es un sinónimo menor de A. excelsus.

En un principio se pensó que los apatosaurios eran demasiados masivos para soportar su propio peso sobre terreno firme, por lo que se teorizó que estos saurópodos debían vivir en pantanos parcialmente sumergidos en el agua. Desde ese momentos los descubrimientos, no solo no apoyaron esta idea, es más hoy se cree que al igual que sus parientes los diplodocos, los apatosaurios vivían sobre suelo seco pastoreando, con su largo cuello y cola actuando como contrapesos. Un estudio ha descubierto que los diplodócidos tenían cuellos mucho menos flexibles que lo que se pensaba, no lo llevaban erguido como un cisne, sino en línea recta paralelo al suelo, de donde se alimentaban.[8] Las icnitas encontradas sugieren que vivían en manadas.
En 2006 Matthew Mossbrucker descubrió huellas de un apatosaurio juvenil en la Quarry Five de Morrison, Colorado. Estas pisadas demuestran que los apatosaurios jóvenes eran capaces de correr sobre sus patas traseras, asemejándose a un lagarto basilisco. En 2008, se publicaron los hallazgos.[9]

A principios del siglo XX, los diplodócidos, como los apatosaurios, eran retratados con sus largos cuellos erguidos, alimentándose de la vegetación de las copas de los árboles. Más recientemente, los científicos han sostenido que el corazón no habría podido crear la suficiente presión arterial para abastecer de oxígeno el cerebro. Además, estudios más recientes han demostrado que la estructura de las vértebras del cuello no habría permitido que el cuello se doblara mucho hacia arriba.[10] [11]

Con una masa tan grande del cuerpo, combinada con un cuello largo, los fisiólogos encuentran problemas para determinar cómo estos animales pudieron respirar. Comenzando por asumir que los apatosaurios, como los cocodrilos, no tenían diafragma, el volumen del espacio muerto (la cantidad de aire que permanece en la boca, la tráquea y los conductos de aire después de cada respiración) se ha estimado aproximadamente en 184 litros para un espécimen de 30 toneladas. El cálculo de su capacidad pulmonar (la cantidad de aire movida adentro o hacia fuera durante un único movimiento de respiración) se basó en la presunción de distintos modelos de sistemas respiratorios:
  • 904 litros si es similar a las aves .
  • 225 litros si es similar a los mamíferos.
  • 19 litros si es similar a los reptiles.
Sobre esta base, su sistema respiratorio no habría podido ser el propio de un reptil, pues su volumen de aire inspirado no habría podido sustituir el volumen en el espacio muerto. Asimismo, el sistema tipo mamífero proporcionaría solamente una fracción de aire nuevo en cada respiración. Por lo tanto, debe haber tenido un sistema desconocido en el mundo moderno o uno similar al de las aves, es decir sacos aéreos múltiples conectados con los pulmones. Además, un sistema aviar necesitaría solamente una capacidad pulmonar de cerca de 600 litros comparados a un requisito mamífero de 2.950 litros, que excederían el espacio disponible. El volumen torácico total de los apatosaurios se ha estimado en 1.700 litros teniendo en cuenta 500 litros, de un corazón de cuatro cámaras (como las aves y cocodrilos, no de tres como los reptiles) y una capacidad pulmonar de 900 litros. Eso permitiría cerca de 300 litros para oxigenar el tejido. Presumiendo que los apatosaurios tenía un sistema respiratorio aviar y un metabolismo de reptil, necesitarían consumir solamente cerca de 262 litros de agua por día.[12] No se sabe cómo los apatosaurios podían comer suficiente alimento para satisfacer las necesidades de sus enormes cuerpos, pero es probable que comieran constantemente, deteniéndose brevemente para refrescarse, beber o quitarse parásitos. Se conjetura que dormían de pie. Confiaron probablemente en su tamaño y en el número de sus manadas para disuadir a los depredadores

Apatosaurus significa lagarto engañoso, fue dado porque los huesos del chevron eran similares a los de un lagarto marino prehistórico, Mosasaurus. Apatosaurus proviene del griego ἀπατέλος o ἀπατέλιος (apatao) engañoso y σαῦρος (saurus) lagarto. Los fósiles de este animal se han encontrado en Nine Mile Quarry y Bone Cabin Quarry en Wyoming y en varias localidades de Colorado, Oklahoma y Utah, en EE.UU..

En 1877, Othniel Charles Marsh publicó notas sobre el descubrimiento de un Apatosaurus juvenil; en 1879 describió otro hallazgo mucho más completo como Brontosaurus. Marsh nombró la nueva especie como Brontosaurus excelsus, que significa el " lagarto del trueno", del griego brontē/βροντη traducido como trueno y sauros/σαυρος como lagarto y del latín excelsus, "excedido en gran número", basándose en que tenía el mayor número de vértebras sacras que cualquier otro género de saurópodo conocido hasta entonces. Pero durante 1903 fue descubierto que el Apatosaurus era de hecho un Brontosaurus joven, y como el nombre de Apatosaurus fue publicado primero, se juzgó que éste tenía prioridad como nombre oficial; entonces el término Brontosaurus fue relegado a ser un sinónimo menor. El nombre Brontosaurus no fue formalmente eliminado de los expedientes de la paleontología hasta 1974.

Fue el dinosaurio más grande y completo conocido en ese entonces, careciendo solamente de la cabeza, pies, y las porciones de la cola y fueron preparados para ser la primera exhibición montada de un esqueleto de saurópodo, en el Museo Peabody de Historia Natural de Yale en 1905. Los huesos que faltaban fueron creados usando huesos conocidos de familiares cercanos de Brontosaurus. Los pies fueron agregados de saurópodo que se descubrieron en la misma mina, también una cola formada para asemejarse a la que Marsh creía, además de un modelo compuesto de lo que él pensaba que sería el cráneo de esta criatura masiva. Este no era el de un delicado Diplodocus,[14] sino el compuesto "con huesos más grandes, más gruesos, más fuertes en el cráneo, mandíbulas inferiores y las coronas del diente a partir material proveniente de tres diversas lugares",[15] primariamente del Camarasaurus, el único saurópodo del cual se conocía buen material craneal en aquel entonces. Este método de reconstruir los esqueletos incompletos basados en los restos más completos de dinosaurios relacionados continúa en montajes del museo y restauraciones hasta la actualidad.
A pesar de la mucha publicidad dada al esqueleto montado, que cimentó el nombre Brontosaurus en la conciencia del público, Elmer Riggs había publicado un trabajo en 1903 en Geological Series of the Field Columbian Museum sosteniendo que Brontosaurus no era lo bastante diferente de Apatosaurus para autorizar su propio género, y creando la combinación Apatosaurus excelsus.
… debido a estos hechos los dos géneros se pueden ver como sinónimos. Como término Apatosaurus tiene prioridad sobre Brontosaurus; este último será considerado sinónimo.
A pesar de esto, por lo menos un paleontólogo, Robert Bakker, sostuvo en los años 1990 que A. ajax y A. excelsus son de hecho suficientemente distintos para continuar mereciendo un género separado.[16] Esta idea no ha sido apoyada por la comunidad científica.[7] [17]

El tiempo transcurrido para reparar la clasificación errónea de Marsh causó que el nombre Brontosaurus se hiciera popular, y fuera asociado con uno de los dinosaurios más grandes; llegó a ser tan famoso que persistió de largo después de que el nombre hubiera sido abandonado oficialmente en uso científico. El brontosaurio, los brontosaurios, y los brontosaurianos de los términos de uso frecuente se usan para referirse genéricamente a los saurópodos.

Aun en 1989, el Servicio Postal de los Estados Unidos emitió una serie de estampillas con cuatro dinosaurio, Tyrannosaurus, Stegosaurus, "Pteradon" (error ortográfico por Pteranodon, que es un pterosaurio y no un dinosaurio) y Brontosaurus. La inclusión de estos dos últimos levantó las quejas sobre sus errores científicos.[18] A lo que el servicio de correo se defendió arguyendo: Aunque ahora sea reconocido por la comunidad científica como Apatosaurus, el conocido "Brontosaurus" fue utilizado para la estampilla porque es más familiar al público en general. Stephen Jay Gould apoyó esta posición en su ensayo "Bully for Brontosaurus", aunque él repitió la discusión original Riggs que " Brontosaurus" es un sinónimo con el "Apatosaurus". Sin embargo, él observó que la criatura ha desarrollado y continúa manteniendo una existencia independiente en la imaginación popular.[19] En el documental de la BBC Walking with Dinosaurs, en el especial "La Balada del Gran Al" (The Balad of Big Al), aparece una manada de apatosaurios, siendo nombrados de esa manera y no con el más popular brontosaurio. Desde el principio de la historia del cine, Brontosaurus se ha representado en película. Por ejemplo, la película muda de1925 El mundo perdido, se lo vio gracias a los efectos especiales de Willis O' Brien, en una batalla entre un Brontosaurus y un Allosaurus . En King Kong de 1933 se vio un Brontosaurus, al igual que en la remake de 2005, fue descrito usando el nombre científico ficticio; Brontosaurus baxteri. El brontosaurio de la película 2005 es perceptiblemente diferente de la visión moderna del Apatosaurus, con una cabeza cuadrada, una cola baja colgante, y un cuello de tipo serpiente evocador de las pinturas del período de los años 30 de la especie.

Sauroposeidon

nuevo Sauroposeidon

Sauroposeidon (gr."lagarto dios de los terremotos"[1] [2] ) un género representado por una única especie de dinosaurio saurópodo braquiosáurido que vivió en el período Cretácico, hace aproximadamente 110 y 100 millones de años, en el albiano, en lo que es hoy Norteamérica. El nombre del género proviene del griego "sauros" para lagarto, y Poseidón, el dios del mar de la mitología griega, que también se asocia a los terremotos. El nombre de la especie, proteles también viene del griego, y significa "perfecto antes del final", señalándola como el último y más especializado saurópodo gigante de Norteamérica.
Conocido únicamente por cuatro vértebras del cuello procedentes del suroeste del estado norteaméricano de Oklahoma. Los fósiles fueron encontrados en rocas del Cretácico Inferior, un período en el que los saurópodos estaban disminuyendo de tamaño y número en Norteamérica, siendo el último de los gigantes de este continente. Cuando fueron encontrados, en 1994, los restos se identificaron erróneamente como madera petrificada. Un análisis más detallado de 1999 reveló su verdadera naturaleza, dando lugar a un cierto revuelo en los medios de comunicación, y a la publicación formal, que apareció un año después (Wedel et al., 2000).[3] [4]

Como otros braquiosáuridos, Sauroposeidon era un herbívoro cuadrúpedo con sus miembros delanteros más largos que los posteriores, un diseño del cuerpo similar al de la jirafa moderna, con un cuerpo corto y un cuello extremadamente largo. Las extrapolaciones basadas en Brachiosaurus, su pariente mejor conocido, indican que Sauroposeidon podría alcanzar 17 metros de altura, con un cuello ancho, haciéndole el dinosaurio conocido más alto (el récord anterior, Argentinosaurus, la podría haber llevado a un máximo de 15 metros)[4] . Los hombros llegaban probablemente a los 7 m de altura. Con una longitud estimada de hasta 34 metros y una masa de entre 50 a 60 toneladas, también entra entre el grupo de los más largos y más pesados.[5]
"Es verdaderamente asombroso. Es indiscutiblemente la criatura más grande en haber caminado sobre la Tierra."
Richard Cifelli, descubridor de Sauroposeidon[6]
La conferencia de prensa de 1999 atrajo inmediatamente la atención internacional de los medios de comunicación, lo que condujo a muchos informes de noticias inexactos del tipo de "¡el dinosaurio más grande de todos!". Mientras que es verdad que Sauroposeidon sea probablemente el dinosaurio más alto exhumado hasta hoy (2006), no es ni el más largo ni el más masivo. Supersaurus y Argentinosaurus son mejores candidatos al título, aunque la pobre evidencia fósil hace imposible una graduación exacta.
El hallazgo de Sauroposeidon consintió en el descubrimiento de cuatro vértebras cervicales medias (números 5 a 8), con las costillas cervicales en su lugar. Las vértebras son extremadamente alargadas, con la mayor midiendo unos 1,2 metros de largo, las más elongadas en el registro fósil. El examen de los huesos reveló que son alveolados con pequeñas celdas llenas de aire, y muy finos, como los huesos de pollo o avestruz, lo que hace al conjunto mucho más liviano y más fácil de mover.[3] , también las costillas cervicales eran largas y fuertes, de las cual la mayor medida fue la correspondiente a la vértebra 6 midiendo 3,42 metros, alrededor de un 18% más larga que la mayor de Brachiosaurus, pero menores en largo a las de Mamenchisaurus.[4] Mientras que sus vértebras son un 25–33% más largas que las de Brachiosaurus, son solamente 10–15% más grandes en diámetro. Esto significa que mientras que Sauroposeidon tenía probablemente un cuerpo netamente mayor que aquél, éste sería más pequeño en comparación al tamaño del cuello, de modo que el peso no escalaría linealmente.[4]
Las estimaciones de la longitud se basan en una comparación entre las cuatro vértebras de Sauroposeidon y las vértebras del espécimen HM SII de B. brancai, situado en el Museo Humboldt de Berlín. El HM SII es el Brachiosaurus más completo que se conoce, aunque puesto que se compone de fragmentos de diversos individuos sus proporciones pueden no ser totalmente exactas. Las comparaciones con otros parientes de Sauroposeidon serían difíciles debido a la limitada cantidad de restos disponibles.[4] La longitud del cuello se estima en 11,25 a 12 metros, en comparación a los 9 metros que posee el HM SII. Esto se basa en la asunción de que el resto del cuello tiene las mismas proporciones en Brachiosaurus, lo que parece ser una conjetura razonablemente buena.[4]
Se considera que Brachiosaurus pudo haber pesado entre 36 a 40 toneladas. Esta estimación es un promedio obtenido mediante diversas metodologías. Sin embargo, el cuello relativamente grácil de Sauroposeidon, da lugar a otra conjetura: si su cuerpo seguía la misma proporción, la estimación anterior podría ser demasiado elevada. De la misma forma, el relativamente fornido Apatosaurus habría pesado mucho más que el comparativamente más largo pero mucho más estilizado Diplodocus. Finalmente, es posible que los saurópodos tuvieran un sistema de sacos de aire, como las aves modernas, lo que podría reducir todas las estimaciones sobre la masa en un 20% o más.

El único espécimen hallado hasta la fecha está representado por cuatro vértebras del cuello, descubiertas en la Oklahoma rural, en el condado de Atoka, no lejos de la frontera con Texas, en un afloramiento rocoso de cerca de 110 millones de años, específicamente entre el Aptiano y el Albiano. Los restos fueron descubiertos en 1994 en la Formación Antlers por el Dr. Richard Cifelli y su equipo del Museo de Historia Natural de Oklahoma. Inicialmente se identificaron erroneamente como madera petrificada. No fue sino hasta tres años más tarde, cuando el Dr. Cifelli las asignó a un estudiante graduado, Matt Wedel, para que las analizara como parte de un proyecto, que el espécimen fue nuevamente estudiado. Los resultados de este análisis revelaron la significancia del hallazgo, por lo que se realizó una conferencia de prensa en octubre de 1999, seguida por la publicación oficial en el Journal of Vertebrate Paleontology en marzo de 2000. La nueva especie fue llamada S. proteles y su holotipo es OMNH 53062.
"Sauroposeidon fue un descubrimiento inesperado, porque era un enorme, (...) animal en una edad en la que los saurópodos eran subcompactos."
Matt Wedel, líder del equipo de clasificación de Sauroposeidon[7]
 El análisis paleoecológico indica que Sauroposeidon habitaba en las orillas del golfo de México, que en aquella época atravesaba la actual Oklahoma, en un extenso delta pantanoso, similar al delta del Mississippi actual. No había probablemente depredadores que pudieran enfrentarse a un Sauroposeidon maduro, aunque los juveniles habrían sido presa de Acrocanthosaurus, y grupos de Deinonychus.
Este grupo, que incluyó a los animales terrestres más grandes de todos los tiempos, fue un grupo muy vasto y exitoso. Sus primeros representantes aparecieron en el Jurásico Temprano, y poco después se distribuyeron por todo el mundo. Para el Jurásico Tardío, Norteamérica y África estaban dominadas por los diplodócidos y los braquiosáuridos, y para el final del Cretácico Tardío, los titanosaurianos eran los más extendidos. Pero en el medio, en el Cretácico Temprano, el registro fósil del que disponemos es escaso. La mayoría de los otros saurópodos se encontraban ya en proceso de extinción, y pocos especímenes correspondientes a este período han sido encontrados en territorio norteamericano, y los restos recuperados son a menudo fragmentarios o representan a miembros juveniles de sus respectivas especies.
La mayoría de los saurópodos supervivientes estaban por entonces reduciéndose en tamaño (a un promedio de 15 metros de longitud, y quizá 10 a 15 toneladas), lo que hace que el descubrimiento de un supergigante extremadamente especializado tan tardío sea muy inusual.
Un braquiosáurido gigante similar a Sauroposeidon pero del Cretácico Temprano de Inglaterra fue descrito en 2004 por Darren Naish y colegas. Conocido solamente a partir de dos vértebras del cuello, era quizá semejante en tamaño. Su descubrimiento destaca la estrecha relación entre los dinosaurios norteamericanos y europeos en el Cretácico Temprano.